Alergia a los ácaros del polvo: síntomas y medidas preventivas
Los ácaros del polvo son insectos microscópicos pertenecientes a la familia de los arácnidos que se alimentan de células muertas de la piel y proliferan en ambientes cálidos y húmedos. Están presentes en casi todos los hábitats y, aunque son inofensivos para muchas personas, su exposición prologada puede desembocar en enfermedades respiratorias como el asma, problemas dermatológicos y alergias.
Con motivo del Día Mundial de la Alergia, desde el Servicio de Actividades Preventivas de Riesgos Laborales de la mutua Umivale Activa han preparado una campaña informativa compuesta por tres fichas destinadas a entender, prevenir y gestionar la alergia a los ácaros del polvo.
Así, la campaña se estructura en tres bloques: qué son los ácaros, qué síntomas produce su exposición y cuál es su tratamiento; medidas preventivas específicas para el hogar y acciones a para reducir su exposición en el ámbito laboral.
"Nuestro objetivo es sensibilizar sobre este tipo de alergia y proporcionar información sobre qué medidas preventivas adoptar para controlarla, tanto dentro como fuera del trabajo”, ha destacado José Luis Cebrián, coordinador del servicio de Actividades Preventivas de Riesgos Laborales.
Ácaros del polvo ¿dónde se encuentran y cómo nos afectan?
El polvo es la principal fuente de transmisión de estos microorganismos. El peligro se encuentra en sus partículas fecales y restos de los mismos en descomposición, ya que son estas las que transportan la mayoría de sus alérgenos y pueden ser inhaladas al flotar en el aire.
Se encuentran principalmente en textiles como colchones, almohadas, alfombras, sofás y cortinas, tanto en hogares como en oficinas, así como los sistemas de climatización.
La alergia a los ácaros del polvo es una respuesta de defensa del sistema inmunitario que produce una inflamación en las fosas nasales y también puede afectar a los pulmones. Son síntomas de alergia los estornudos, la mucosidad, congestión, picor de ojos o nariz y tos seca. En casos graves, pueden causar dificultad para respirar y sibilancias.
El tratamiento para la alergia se basa en fármacos como antihistamínicos o corticoides nasales, y puede requerir de vacunas, siempre bajo supervisión médica.
Medidas de prevención en el hogar
Para controlar la alergia en casa, la campaña propone once pautas de higiene, entre las que destacan:
- Limpieza: Aspirar con filtros HEPA y usar bayetas húmedas para no dispersar el polvo. Las tareas deben realizarlas personas no alérgicas o usando mascarilla.
- Textiles y cama: Lavar la ropa de cama semanalmente a 60°C, usar fundas anti-ácaros y colchones sintéticos. Es vital airear las sábanas al sol 20-30 minutos.
- Ambiente: Mantener la humedad por debajo del 50% mediante deshumidificadores o aire acondicionado. Reducir al mínimo alfombras, moquetas y exceso de decoración.
- Mascotas: Extremar su higiene, ya que sus escamas son alimento para los ácaros.
Medidas de prevención en el trabajo
En el ámbito laboral, el objetivo es reducir la concentración del alérgeno mediante la gestión del entorno:
- Control ambiental: Garantizar una ventilación constante para renovar el aire y controlar la temperatura y humedad relativa.
- Organización del trabajo: Modificar procesos que generen polvo, establecer programas de limpieza con métodos húmedos o aspiración, y rotar al personal para reducir el tiempo de exposición.
- Protección y vigilancia: Uso de equipos de protección individual (especialmente mascarillas), vigilancia de la salud periódica de los trabajadores y formación sobre los riesgos y el uso correcto de los equipos.
La clave para convivir con la alergia a los ácaros es el control riguroso de la humedad, la ventilación adecuada y la eliminación de textiles innecesarios donde el polvo pueda acumularse.
Este material ya está disponible en umivaleactiva.es, en el apartado destinado a alergias, dentro de su programa Empresa sana.

