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Uno de cada cinco adultos sigue siendo adicto al tabaco

vaper mini

Uno de cada cinco adultos sigue siendo adicto al tabaco, según el último informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS). A pesar de que el número de consumidores ha descendido un 27% desde 2010, aún está lejos de erradicarse. De hecho, la OMS cifra en más de 100 millones de personas las que consumen cigarrillos electrónicos, y de estos, 15 millones son niños entre 13 y 15 años.

Con estas cifras y coincidiendo con el Día Mundial sin Tabaco, el próximo 31 de mayo, desde la mutua Umivale Activa y Proyecto Hombre Valencia (Fundación A. Miguel Roca) han puesto en marcha una campaña informativa y de concienciación focalizada en los cigarrillos electrónicos y los riesgos del consumo de la nicotina.

“Ninguna forma de consumo de nicotina es inocua. Los nuevos dispositivos electrónicos no eliminan los riesgos cardiovasculares ni respiratorios y el peligro es ahora la normalización de su uso”, ha destacado José Luis Cebrián, técnico superior en Prevención de Riesgos Laborales y coordinador del área de Actividades Preventivas de la mutua. “Con esta campaña buscamos desmitificar la idea de que los cigarrillos electrónicos o vapeadores son una alternativa inofensiva”, ha añadido.

Por su parte, Fernando Ribas de Pina, técnico en prevención en el ámbito laboral en Proyecto Hombre Valencia ha subrayado que “los vapeadores no son inocuos, al contrario, son tóxicos por sí mismos y la puerta de entrada en el consumo de otras presentaciones de la nicotina y el tabaco, sobre todo para la población más joven. Por eso la industria ha sacado al mercado sabores totalmente infantiles”.

Con esta campaña, ambas entidades inciden en la prevención como la herramienta más eficaz contra las adicciones y reafirman así su compromiso con la creación de entornos de trabajo más seguros y saludables.

Nicotina, cigarrillos electrónicos y salud cardiovascular

La nicotina es un tóxico cardiovascular directo, independientemente de si hay combustión (humo) o no. Provoca daños en las arterias (disfunción endotelial), aumenta la presión arterial, la frecuencia cardiaca y eleva el riesgo de sufrir trombosis, infartos e ictus.

No existe un consumo seguro de la nicotina. El riesgo cardiovascular se mantiene con el uso de cigarrillos electrónicos, tabaco calentado, pipas de agua y productos orales. La nicotina es altamente adictiva y altera la función cerebral, siendo especialmente peligroso en adolescentes y jóvenes, ya que afecta su desarrollo.

Además, cambiar el cigarrillo tradicional por dispositivos electrónicos no elimina el riesgo, es más, consumir ambos incrementa el daño. Tampoco se elimina la figura del fumador pasivo: el humo de los vapeadores es perjudicial también para las personas que están cerca.

Además de nicotina, los cigarrillos electrónicos contienen sustancias químicas como propilenglicol, glicerina y saborizantes que causan inflamación de las vías respiratorias y enfermedades crónicas. Asimismo, se han identificado metales pesados y sustancias cancerígenas en los líquidos utilizados en los vapeadores.

 ¿Cómo dejar de vapear?

El proceso es similar al de dejar de fumar y requiere:

  • Establecer una motivación y objetivos claros.
  • Buscar apoyo profesional, que puede incluir terapia conductual, asesoramiento psicológico o farmacológico.
  • Contar con apoyo social. Familia y amigos que ayuden a sobrellevar el proceso.
  • Usar técnicas para manejar la ansiedad y el síndrome de abstinencia.

 

La iniciativa consta de dos infografías que ya se pueden consultar y descargar en umivaleactiva.es, en el apartado de Prevención de las adicciones.

 

 

25/05/2026


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