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Bienestar emocional: La Tristeza

La segunda jornada de Bienestar Emocional edición 2024 se adentra en la primera de las cuatro emociones básicas del ser humano: la tristeza.

La peculiaridad de este año es la creación de nuestro propio diario emocional. Sandra Alonso, doctora en Psicología y Ciencias de la Salud, nos anima a escribir nuestros sentimientos como herramienta para gestionarlos.

A través de la escritura ponemos orden a nuestros pensamientos, bajamos el ritmo de nuestra mente y con ello los niveles de estrés. Para hacer este ejercicio de escribir nuestro diario debemos trabajar primero la atención plena con técnicas como el mindfulness.

 

¿Qué hemos visto hasta ahora?

 

Nos convertimos en lo que pensamos. De ahí la importancia de darnos cuenta. Nuestra voz interior no es nuestra voz. Nuestro cerebro va lanzando ideas constantemente. Para bien o para mal, cuando nos “detenemos” en una idea, nuestro cerebro interpreta que nos interesa y nos la va a repetir más veces. Aquí viene el peligro de caer en el error de creer que yo soy así, que yo pienso así, cuando no es verdad. Tenemos que aprender a escuchar, aprender a reconocer esa voz y saber decidir si nos interesa, si nos hace bien o no.

 

El bienestar emocional se entrena. Aquello de yo soy así no es verdad. Evidentemente tenemos un carácter, unas experiencias previas que nos marcan, una educación… pero hay una horquilla de aprendizaje importante y siempre podemos trabajar para sacar nuestra mejor versión.

 

Entre las herramientas que ya hemos abordado, Sandra Alonso nos vuelve a hablar de la rueda de la vida y ser conscientes de que sólo podemos cambiar el aquí y el ahora. La improvisación va bien cuando todo rueda bien, si no necesitamos planificar con antelación.

 

Tips para todas las emociones

Cuando lo emocional toma el control, no hay razón que actúe… no soy capaz de pensar cuando las emociones más básicas toman el control. Cuando la emoción es alta, la inteligencia es baja: se tarda entre 6 y 8 segundos en reactivar la comunicación entre el cerebro emocional y el racional. En esos momentos debemos:

Parar, respirar y contar hasta diez.

Reconocer la emoción: ¿qué siento? ¿Qué energía de 010 tengo? ¿Qué agradable o desagradable de 0-10 siento? ¿Dónde lo siento? ¿Y cómo se llama esta emoción? Trabajar sobre la rueda de las emociones de Paul Ekman para reconocer en qué momento estamos.

La aceptación. No hay ninguna emoción desadaptativa. Todas las emociones, por negativas que sean, tienen una función, sirven para algo. Las tenemos que aceptar y aprender a gestionar.

Ver de dónde me vienen y afrontarlas. Podemos pasar años negando que saldrán en algún momento. ¿Cómo afrontarlo? Desde las tres herramientas: enfoque conductual, fisiológico y cognitivo (ver los anteriores artículos de bienestar emocional)

 

La tristeza

Primero hay que reconocerla. El llanto es su principal signo. El llanto es necesario, nos ayuda a segregar adrenalina y nos produce sosiego, paz. ¿Cómo podemos hacer frente a la tristeza?

 

Aumentando el contacto social: la tristeza tiende a buscar la reflexión interna, volver a conectar con nosotros mismos, hacer cambios… y por ello nos aislamos. Tenemos que buscar el origen de nuestra tristeza y saber qué cambios tenemos que hacer para ponerle solución. Pero somos seres sociales. Aunque no te apetezca, no te aísles. Necesitamos la ayuda de otros.

Autocuidado: La tristeza también se refleja en el rostro y eso hace que nuestro entorno cercano lo detecte y nos pueda dar ese cariño necesario. Autocuidado tanto físico como mental.

Actividad física: movernos es la mejor medicina para la apatía

Encontrar el sentido de la vida. Sandra nos recomienda la lectura El hombre en busca de sentido, de Viktor Frankl.

Diario de emociones: expresa lo que sientes

Practicar la gratitud: Debemos buscar motivos por los cuales estar agradecidos. Por pequeño que sea, tenemos muchas cosas por las que estarlo.

Reformular pensamientos

 

03/06/2024